Familia Y Vida Cotidiana

Receta de bombones de chocolate y avellanas: fácil, sin horno y lista en minutos

Estos bombones combinan avellanas tostadas, cacao amargo y aceite de coco en una preparación sin horno. Ideales para compartir con los chicos, preparar juntos o tener un dulce saludable a mano cuando se antoja algo rico.

Publicado el 14 de julio de 2026, 12:20 hs

Bombones de chocolate y avellanas caseros sobre una bandeja de madera con trozos de avellana
Infobae — Tendencias (fuente general de respaldo)

Preparar un dulce en casa con los chicos puede ser un momento lindo y sin complicaciones. Estos bombones de chocolate y avellanas son la opción perfecta: se hacen sin horno, en pocos minutos y con ingredientes simples que probablemente ya tengas en la alacena.

La mezcla de avellanas tostadas con cacao amargo y aceite de coco da un resultado cremoso por dentro y con un toque crocante. Son rendidores, se guardan bien en la heladera y funcionan tanto para merendar como para regalar o disfrutar después de la cena.

Ingredientes (para unos 20-25 bombones chicos)

  • 1 taza de avellanas (aproximadamente 150 g)
  • 3 cucharadas de cacao amargo en polvo
  • 4 cucharadas de aceite de coco (derretido)
  • 3 cucharadas de miel o sirope de arce (ajustá según el dulzor que prefieras)
  • Una pizca de sal
  • Opcional: coco rallado o cacao extra para rebozar

Pasos para preparar los bombones

Primero tostá las avellanas. Podés hacerlo en una sartén a fuego bajo moviendo constantemente durante 5-7 minutos hasta que suelten aroma y se doren un poco. Dejalas enfriar y luego picá la mitad groseramente (para que queden trocitos crocantes) y procesá la otra mitad hasta obtener una pasta más fina. Si no tenés procesadora, podés picar todo a cuchillo, va a quedar más rústico pero igual de rico.

En un bol mezclá el cacao amargo con el aceite de coco derretido y la miel o sirope. Revolvé bien hasta que quede una pasta homogénea. Agregá las avellanas (tanto los trocitos como la pasta), la pizca de sal y mezclá todo. La textura tiene que ser como de plastilina húmeda: si queda muy seca agregá un poco más de aceite de coco, si queda demasiado blanda agregá un poco más de cacao.

Tomá porciones pequeñas con una cucharita y formá bolitas con las manos (los chicos suelen divertirse mucho en esta parte). Pasalas por coco rallado, cacao o avellana molida si querés darles un toque extra. Colocalas en una bandeja con papel manteca y llevá a la heladera por al menos 30 minutos para que tomen consistencia.

Una vez firmes, guardalos en un recipiente hermético en la heladera. Duran hasta dos semanas, aunque en mi casa nunca llegan a tanto.

Por qué esta receta funciona en familia

Es una preparación sin horno, lo que la hace segura y práctica para hacer con niños a partir de los 3 o 4 años. No lleva chocolate de cobertura ni ingredientes complicados, y el resultado es un bocado que no empalaga gracias al cacao amargo y la presencia de la fruta seca.

Además, podés adaptarla fácilmente: reemplazar las avellanas por almendras, agregar un poco de vainilla o incluso incorporar pasas de uva o trocitos de orejón. Cada familia termina dándole su toque personal.

Estos bombones también son una buena alternativa cuando querés ofrecer algo dulce pero con un poquito más de nutrientes que un alfajor industrial. Las avellanas aportan grasas saludables y el cacao tiene antioxidantes, aunque obviamente siguen siendo un postre.

La próxima vez que necesites un plan rápido para la merienda o quieras proponer una actividad corta y sabrosa, probá esta receta. Vas a ver cómo desaparecen en un rato.

¿Te animás a hacerlos este fin de semana? Contame en los comentarios qué ingredientes le agregarías vos a la mezcla.

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