Tarta de verduras y ricota con masa integral: receta rápida y nutritiva
Una tarta casera llena de color, sabor y nutrientes. La masa integral se prepara en minutos y las verduras quedan jugosas con la ricota. Ideal para almuerzos, cenas o viandas.
Preparar una comida que guste a toda la familia, sea nutritiva y no demande horas en la cocina es uno de los desafíos diarios que más nos une a las madres y padres. Esta tarta de verduras y ricota con masa integral llega justo para eso: es rápida, flexible según lo que tengas en la heladera y deja esa sensación reconfortante de “comida hecha en casa”.
La combinación de masa integral casera, verduras salteadas y ricota cremosa resulta en una tarta colorida, jugosa por dentro y crujiente por fuera. Se puede servir tibia o fría, y funciona perfecto para la vianda del jardín o para la cena cuando volvemos cansados.
Ingredientes (para una tarta de 24 cm)
Para la masa integral:
- 1 taza y media de harina integral
- 1/2 taza de harina común (o toda integral si preferís más fibra)
- 1/4 taza de aceite de oliva o girasol
- 1/2 taza de agua tibia
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de polvo de hornear (opcional, para que quede más aireada)
Para el relleno:
- 1 zucchini mediano
- 1 zanahoria
- 1 cebolla morada o común
- 1/2 morrón rojo
- 2 tazas de espinaca o acelga fresca
- 200 g de ricota
- 2 huevos (o 1 huevo + 1 clara si querés aligerar)
- 1 cucharada de queso rallado (opcional)
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
- Aceite para saltear
Cómo hacer la masa integral rápida
En un bol mezclás las harinas con la sal. Agregás el aceite y el agua tibia de a poco mientras integrás con una cuchara o directamente con las manos. La masa se arma rápido y no necesita reposo. Estirá con palote entre dos papeles manteca para que no se pegue. Forrá una tartera aceitada o con papel manteca. Pinchá la base con un tenedor y reservá mientras preparás el relleno.
El relleno: verduras al dente y ricota cremosa
Lavá y cortá todas las verduras en cubos o juliana fina. En una sartén grande salteá primero la cebolla y el morrón, después agregá zanahoria, zucchini y por último la espinaca hasta que se ablande. No hace falta que queden muy cocidas porque van al horno. Dejalas enfriar un poco.
En un bol mezclá la ricota con los huevos, sal, pimienta y nuez moscada. Incorporá las verduras salteadas. Probá y ajustá el punto de sal. Verté esta mezcla sobre la masa y esparcí con una espátula. Si querés, espolvoreá queso rallado arriba para que dore lindo.
Horno y tiempo de cocción
Llevá a horno medio (180-190°C) por 35 a 45 minutos, hasta que la masa esté dorada y el relleno firme. Cada horno es distinto, así que mirá a partir de los 30 minutos. Dejala reposar 10 minutos antes de cortar para que se asiente y no se desarme.
Versión para bebés y niños pequeños
Si hay un bebé en casa que ya come de todo, podés separar un poco del relleno antes de agregar sal y huevo, cocinarlo aparte y ofrecerlo como puré o trocitos. La tarta ya cocida se puede cortar en cuadraditos pequeños que son fáciles de agarrar.
Ideas para variar según la temporada
En invierno podés sumar calabaza o berenjena. En primavera entra perfecto el puerro o los champiñones. La ricota se puede reemplazar por tofu desmenuzado si seguís una alimentación sin lácteos. La masa también funciona para hacer empanaditas individuales.
Esta receta no pretende ser la “tarta perfecta”, sino una opción realista para los días de semana. A veces le agrego lo que quedó del asado del domingo o un resto de queso. El objetivo es que sea rica, que aproveche lo que hay y que nos siente bien a todos.
¿La probaste alguna vez con masa integral? Contanos en los comentarios qué verduras usás vos en tu versión y si tus hijos la comen sin drama. A veces un poco de queso arriba o servirla con salsa de tomate casera hace toda la diferencia.
Y recordá: si tenés dudas sobre la alimentación de tu bebé o niño pequeño, lo mejor es consultar siempre con el pediatra o una licenciada en nutrición que conozca su historia particular.